Amo verte dormir. Amo que tu forma intocable se quede congelada en mi, inusitadamente, como si de un recuerdo inalcanzable se tratara.

- ♥ -

La tinta tu piel, mi espalda el papel. Un poema cada que hacemos el amor.

Crisantemato: Señorita (sonatina)

crisantemato:

Señorita, es usted comparable con la sonata 16 de Mozart, tan cambiante pero siempre hermosa. Disfruto de su compañía casi tanto como de la música barroca (aunque con el pasar de la horas termino por preferirla a usted). Su piel tiene un delicado perfume que casualmente me evoca buenos tiempos,…

hace 2 meses - 9

(Fuente: willicab, vía evaojosdegato)

(Fuente: defunctis, vía thirtysevenbrooks)

(Fuente: furples, vía thirtysevenbrooks)

De nada sirve que deje de llover si ya hasta los recuerdos están mojados…

Pasa.

Pasa —querido mío— que causas estúpidos estragos en mí.

Pasa que, antes de conocerte yo no acostumbraba comerme las uñas, pero ahora no puedo evitar dejar mis dedos casi al borde del sangrado mientras miro el teléfono y espero tu llamada.

Pasa que ahora llego a extremos. No puedo dormir por andar pensándote, y cuando al fin puedo dormir no logro despertar por andar soñándote, imaginándome una vida casi perfecta a tu lado, planeando los viajes que emprenderémos y los proyectos que harémos porque, quien quita querido mío, que tú y yo seamos unos muy buenos médicos y descubramos la cura de algún mal que aqueja al mundo. El desamor por ejemplo.

Pasa también que me quiero volver cada vez más friki porque no puedo evitar amar esa cara que pones cuando te hablo de Star Wars, Back to the future, o hasta del WoW, así, con tus ojotes abiertos y brillantes, tu voz animosa ¡y esa sonrisa de oreja a oreja, siempre tan tuya!

Pasa que malgasto el tiempo buscando qué ponerme y cómo peinarme para verme bien, para verme mejor que siempre, porque obvio tengo que estar bonita. Así de verdad no sea lo suficientemente bonita para ti. Así nunca lo notes.

Pasa que me duelen hasta los huesos cuando me dices que no irás a la U, que tienes otros compromisos, que le harás unas vueltas a tu mamá. ¡Demonios! ¡TODO UN DÍA SIN VERTE!

Pasa que sudo frío cada que me brota de las entrañas ese sentimiento de comerme tu entrepierna, de llenarme a borbotones de tu cuerpo, de atragantarme con tu ser, de —como dice la canción— dormir al amanecer entre tus piernas.

Pasa —querido mío— que te amo en silencio.

Pero vale. Todo vale. Vale el dolor, valen las ansias, vale la espera, porque quién quita que un día de estos tú me digas “a mi me pasa que…” y me sueltes un chorro de cursilerías como estas. Quien quita que un día de estos tú me digas que también me amas en silencio.